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02-11-2016

Mi respuesta de agradecimiento al Sr. Hélio Bernardo Lopes

En su artículo “A entrevista do Padre Krzysztof Charamsa”, publicado en Notícias do Nordeste, Hélio Bernardo Lopes ha comentado algunos de mis pronunciamientos. Agradezco sus palabras, las cuales me ofrecen la posibilidad de dialogar sobre temas importantes.

Me refiero aquí solo a dos consideraciones que me permiten explicar más ampliamente mi posición.

1. La primera consideración se refiere al drama y crimen de la pedofilia. Usted tiene razón al afirmar que la pedofilia es un problema que afecta tanto a personas casadas como no casadas. En relación al clero célibe latino, pienso que es posible una relación entre celibato obligatorio y pedofilia. El celibato impuesto elimina para muchos la posibilidad de pensar y vivir abierta y serenamente su sexualidad. Los complejos acumulados y los deseos no realizados y no compensados, pero forzadamente escondidos, pueden constituir un terreno fértil en el cual se desarrolla más fácilmente la búsqueda de tipo pedófila. Una sexualidad escondida y anulada es más propensa a buscar una compensación en el abuso violento y autoritario sobre quien se puede dominar fácilmente. Esta hipótesis de relación jamás fue seriamente estudiada por parte de la Iglesia.

Todo ello no supone ignorar que la pedofilia está presente en familias. Pienso que debería estudiarse una posible relación entre pedofilia y una cierta mentalidad puritana, como la católica, cuando ésta produce una sexualidad “anulada” y “despreciada” en nombre de una moral insana. Una sexualidad vivida infelizmente y sin una serena conciencia corre el riesgo de buscar su realización bajo formas violentas. Es significativo que la denuncia de la pedofilia ha salido a la luz en nuestro tiempo gracias a la prensa y a la sociedad civil, y no gracias a la Iglesia, que ha empezado a actuar contra ese crimen con retraso y solo bajo la presión de la prensa y de la opinión pública. Pienso que la conciencia social actual de lucha contra la pedofilia ha sido posible gracias a una nueva conciencia de la sexualidad surgida en tiempo de la revolución sexual. La sociedad católica esconde y continúa escondiendo el crimen de la pedofilia, protegida por una mentalidad y una moral que estigmatiza la sexualidad como un tabú. Esto se produce en muchos casos a nivel personal en curas célibes. La Iglesia no puede ignorar su obligación de estudiar posibles conexiones. En otras palabras, hay que rechazar públicamente que la pedofilia en el clero católico es la consecuencia de “influjos del mundo actual secularizado”, la cual es una tesis falsa y ridícula.

2. La segunda consideración se refiere a mi esperanza en la Iglesia, que no considero una ingenuidad. Pienso que la Iglesia, en cada desarrollo histórico de la humanidad, después de un largo rechazo inicial vuelve al uso de la razón. Lo hemos visto en muchos casos en el pasado, como en el del descubrimiento del sistema solar o en el de la evolución, cuando finalmente, siempre con un retraso irracional, fueron aceptados por la Iglesia. Es posible que la decision política de empezar a tratar seriamente el desarrollo humano en el campo de la sexualidad no vendrá del Papa Francisco. Él ya ha renunciado a la reforma de la moral sexual y familiar católica actual, que en muchos puntos contradice al conocimiento científico, a la razón y a la experiencia humana. Pero, observando el devenir de la historia, estoy convencido de que en el futuro la Iglesia trasformará su actual propaganda en temas de sexualidad, confrontándose con las ciencias humanas. Esta es mi confianza en los seres humanos, que son racionales, y que también forman la Iglesia.

Le agradezco que con sus válidas consideraciones me haya permitido detallar mi posición y reafirmar mi esperanza. Obrigado e saludaçoes desde Barcelona.

http://www.noticiasdonordeste.pt/2016/11/mi-respuesta-de-agradecimiento-al-sr.html